Dieta para tratar el IMO

Si has llegado hasta aquí, es muy probable que lleves tiempo con hinchazón constante, gases, estreñimiento o digestiones pesadas, y que sientas que cada vez toleras menos alimentos.

En muchos casos, estos síntomas no son una intolerancia ni “algo normal”, sino un sobrecrecimiento metanogénico intestinal (IMO), una alteración de la microbiota que sí tiene solución cuando se aborda correctamente.

Como nutricionista especializado en salud digestiva, trabajo cada semana con personas que han probado dietas por su cuenta, FODMAPs o consejos de internet sin resultados duraderos.
👉 La clave no es solo qué comes, sino cómo, cuándo y durante cuánto tiempo.

En este artículo te explico:

  • Qué es realmente el IMO

  • Cuáles son sus síntomas más comunes

  • Qué papel juega la dieta

  • Y cómo usar un menú orientativo sin empeorar la situación

El IMO: causas y diagnóstico

Poniéndome un poco más técnico, quiero explicarte que el IMO se caracteriza por un crecimiento excesivo de microorganismos llamados arqueas en el intestino delgado, los cuales producen gas metano. Este tipo de sobrecrecimiento puede deberse a problemas estructurales del intestino, complicaciones postquirúrgicas o enfermedades como la celiaquía, la enfermedad de Crohn, o la diabetes, que pueden retrasar el tránsito intestinal.

Pero no te asustes, probablemente no es un indicador de que vayas a tener ninguna enfermedad digestiva o de intolerancia, simplemente tus bacterias se han desajustado y han crecido de más en «población», y aunque los síntomas puedan confundirte o hacerte pensar que igual tienes una enfermedad intestinal, sólo sean las bacterias haciendo de las suyas…

Para diagnosticar el IMO, si él médico lo cree apropiado, debería realizar un test de aliento con lactulosa, donde el paciente sopla en un dispositivo en ayunas y luego cada 15 minutos durante tres horas después de ingerir lactulosa. Este test ayuda a determinar si el paciente tiene SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), IMO, o una combinación de ambos.

Ahora pensarás… SIBO? pero entonces que puedo tener yo? Si te acabo de generar más dudas que otra cosa, pásate después por este artículo: Diferencias entre SIBO e IMO.

Y volviendo al tema de este post, comentemos cuáles son los posibles síntomas que puedes estar padeciendo.

¿No sabes si lo que tienes es SIBO, IMO o ambos?
En consulta valoramos cada caso de forma individual para evitar tratamientos genéricos que no funcionan.

👉 Pide tu cita y analizamos tu caso desde la raíz.

Síntomas comunes del IMO

Los síntomas del IMO pueden variar dependiendo de cada persona y en el punto que tengan el IMO desarrollado, pero comúnmente incluyen:

  • Hinchazón y gases
  • Dolor abdominal
  • Náuseas
  • Diarrea o estreñimiento
  • Sensación de saciedad temprana
  • Pérdida de peso involuntaria
  • Malabsorción de nutrientes, lo que puede llevar a deficiencias vitamínicas
 

Estas molestias pueden ser persistentes y afectar significativamente la calidad de vida, de hecho no se curarán por si solas a no ser que adoptes ciertos cambios que vamos a ver a continuación.

Importancia de la dieta baja en FODMAP

Una de las estrategias dietéticas más efectivas que solemos usar los nutricionistas para manejar el IMO es seguir una dieta baja en FODMAP. Los FODMAPs (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables) son tipos de carbohidratos que pueden ser fermentados por las bacterias intestinales, con lo cuál seguiríamos alimentando a esa «hiper población» de bacterias y con ello, manteniendo los síntomas.

La dieta baja en FODMAP se centra en reducir la ingesta de estos carbohidratos para minimizar la fermentación bacteriana. Es una dieta bastante estricta al inicio, pero una herramienta muy eficaz para controlar los síntomas.

 

⚠️ Importante: la dieta baja en FODMAP no cura el IMO por sí sola.

En consulta veo a menudo personas que llevan meses haciendo FODMAP por su cuenta, con un alivio parcial de los síntomas, pero sin resolver el problema de fondo.

Sin una estrategia adaptada (fases, cantidades, combinaciones y tiempos), mantener esta dieta puede cronificar el problema o empeorar la tolerancia a los alimentos a medio plazo.

 

Aún así, sólo con realizar este tipo de dieta no tiene porqué ayudarnos a que el problema desaparezca, hay otros factores a tener en cuenta y por eso veo que las personas que mantienen el compromiso de hacer lo que el profesional dice y lo siguen, se curan.

Mientas que las personas que hacen las cosas a medias no suelen ver mucho progreso, más allá de un ligero alivio temporal de los síntomas… Pero no llegarán a curar esta condición de forma sostenida en el tiempo.

Si estás decidida a hacer cambios reales para curarte de verdad, no tienes por qué hacerlo sola.

Alimentos para tratar el IMO

Esta es una lista de alimentos que he refinado y revisado a mano basándome en las tablas de referencia que nos aportan los libros sobre medicina y nutrición clínica respecto al IMO;

Alimentos recomendados:

  • Verduras: Apio, zanahoria, berenjena, lechuga, tomate, espinaca.
  • Frutas: Arándanos, kiwi, fresa.
  • Carnes y Pescados: Ternera, pollo, cerdo, pescado y mariscos frescos.
  • Lácteos: Leche sin lactosa, yogur sin lactosa.
  • Edulcorantes: Sacarina, aspartamo.

Alimentos prohibidos:

  • Verduras: Ajo, cebolla, coles de Bruselas, espárragos.
  • Frutas: Manzana, pera, mango, sandía.
  • Lácteos: Productos lácteos con lactosa.
  • Legumbres: Frijoles, lentejas, garbanzos.
  • Edulcorantes: Sorbitol, manitol.

 

Pero… el simple hecho de «aislar» unos alimentos no va a hacer magia, ya que la proporción, combinación de alimentos y una estructura también es importante, y es algo que también quiero comentar a continuación.

Menú semanal para el IMO

⚠️ Antes de usar este menú

Este menú es solo un ejemplo orientativo para ayudarte a entender cómo puede estructurarse una alimentación en fases iniciales del IMO.

No está personalizado según:

  • El grado de IMO

  • Tus síntomas

  • Tu tolerancia individual

  • O si existen otras patologías o medicación

Usarlo sin una estrategia adaptada puede aliviar síntomas… o no producir cambios relevantes.

Lunes:

  • Desayuno: Yogur sin lactosa con arándanos y un puñado de nueces.
  • Almuerzo: Ensalada de espinacas con pollo a la parrilla y aderezo de aceite de oliva.
  • Cena: Filete de salmón al horno con zanahorias asadas y una porción de quinoa.

Martes:

  • Desayuno: Smoothie de kiwi, fresas y leche sin lactosa.
  • Almuerzo: Pechuga de pollo con lechuga, tomate y aderezo ligero.
  • Cena: Tacos de lechuga con carne de cerdo y salsa de tomate.

Miércoles:

  • Desayuno: Omelette con espinacas y queso sin lactosa.
  • Almuerzo: Filete de ternera con puré de zanahorias.
  • Cena: Ensalada de mariscos con apio y limón.

Jueves:

  • Desayuno: Yogur sin lactosa con fresa y un puñado de semillas de chía.
  • Almuerzo: Ensalada de lechuga, zanahoria y pollo a la parrilla.
  • Cena: Berenjena rellena de carne y quinoa.

Viernes:

  • Desayuno: Smoothie de arándanos, leche sin lactosa y espinacas.
  • Almuerzo: Ensalada de espinacas con salmón y aderezo de limón.
  • Cena: Pescado blanco al vapor con espárragos y arroz integral.

Sábado:

  • Desayuno: Omelette de verduras con apio y tomate.
  • Almuerzo: Pollo al horno con zanahorias y espinacas salteadas.
  • Cena: Ensalada de mariscos con apio y una pizca de sal marina.

Domingo:

  • Desayuno: Yogur sin lactosa con kiwi y semillas de lino.
  • Almuerzo: Filete de ternera con puré de zanahorias.
  • Cena: Ensalada de espinacas, pollo y tomate con aderezo de aceite de oliva.
 
Seguir este menú de forma estricta puede ayudarte a mejorar síntomas,
pero el objetivo real no debería ser vivir con restricciones, sino volver a tolerar los alimentos y comer con normalidad.

Pues para ello es importante un seguimiento y una readaptación a un estilo de alimentación normal, y es importante los timmings para realizarlo bien. Ya que si nos anticipamos y no está totalmente reestablecida esa flora bacteriana, puede volver a resurgir con más fuerza que al principio y tirar por tierra el trabajo hecho de las primeras semanas.

Este proceso no tienes que hacerlo sola.
Escríbeme por WhatsApp y te cuento cómo trabajamos en consulta para ayudarte a eliminar el IMO y recuperar tu bienestar.

Jennifer: de inflamación, sobrepeso y malestar digestivo a recuperar su salud

Quiero contarte el caso de una paciente que vino a consulta con una combinación de síntomas muy parecidos a los que probablemente tú estás sufriendo: hinchazón constante, molestias digestivas, mucho cansancio, y un sobrepeso que no conseguía bajar por más que lo intentaba.

Después de hacerle un análisis más profundo, vimos que detrás de todo esto estaba el SIBO e IMO combinados, lo que le provocaba inflamación, malabsorción de nutrientes y un gran desajuste intestinal.

👉 A lo largo de los meses, siguiendo una dieta específica, con ajustes personalizados cada pocas semanas, trabajando también el descanso, el estrés y ciertos hábitos clave, fue recuperando su energía, sus digestiones se volvieron más ligeras, se fue desinflamando y poco a poco logramos resolver el sobrecrecimiento bacteriano.

Hoy en día puede comer con libertad, ha bajado peso sin esfuerzo, y ha recuperado la confianza en su cuerpo.

Este es solo uno de los muchos casos que acompaño cada semana en consulta, tanto presencial como online.

Probióticos en el tratamiento de IMO

Además de una dieta adecuada, los probióticos (microorganismos vivos que podemos tomar en forma de medicamento) juegan un papel fundamental en el tratamiento del IMO, aunque no deberíamos automedicarnos y siempre es aconsejable que si los tomamos, sea porque el médico nos lo ha preescrito.

Probablemente el médico, si lo cree conveniente, te dé alguno de estos probióticos:

  • Lactobacillus acidophilus
  • Lactobacillus paracasei
  • Bifidobacterium breve

Estos probióticos pueden darnos un empujoncito o ayuda externa que nos puede ir bien, siempre y cuando por el lado de la alimentación vayan al mismo son, puesto que como intuirás, si pretendes tomar sólo la medicación pero por otro lado «alimentas» a las bacterias con alimentos que no debes tomar… poco hará.

«Pero si me tomo por mi cuenta probióticos para ayudar, daño no me hará!
El hecho de que quieras poner todo de tu parte e incluir por tu cuenta algún probiótico puede tener muy buenas intenciones, pero podría estar dificultando o entorpeciendo el proceso de recuperación, ya que cada «cada persona es un mundo» así que ímaginate lo diferente que es cada flora bacteriana, me atrevo a decir que es casi como la huella dactilar… única.

Así que apoyar con probióticos sin fundamento o experiencia puede frenar el proceso.

Consejos extras para curar el IMO

Mantén un diario de alimentos:

Llevar un registro de los alimentos que consumes y los síntomas que experimentas puede ayudar a identificar patrones, sobre todo si tienes dudas de estar padeciendo SIBO o IMO, ya que a veces podemos confundir los síntomas con alguna intolerancia alimentaria. 

Aportar a un nutricionista un listado de alimentos que te sientan mal con los síntomas que se presentan puede ahorrar tiempo en la elaboración del plan.

Hidratación:

No te imaginas la cantidad de gente que veo en consulta que lo máximo que toma de agua suele ser un vaso de agua… y gracias…

O no toman nada porque su cuerpo «no les pide» o bien están tomando otro tipo de bebidas que tampoco ayudan como refrescos, cerveza, vino,…

Ten presente al menos aportar 1.5 a 2L de hidratación que provenga de agua, tés, infusiones o caldos de verduras.

Actividad física:

«Cuando tenga tiempo…», «Es que voy hasta arriba…»

Y si, hacer ejercicio puede requerir algo de tiempo, pero para notar un beneficio notable en la salud bacteriana, con apenas 15 minutos, 3 veces a la semana, de una sesión de HIIT para principiantes nos debería bastar. Ya que aunque no lo creas, el realizar este tipo de actividad intensa esta muy relacionada con mejorar tus bacterias intestinales, ya que es una forma de reequilibrarlas también demostrado en los últimos estudios.

Consulta regular con especialistas:

Trabajar de la mano con un médico digestivo y un nutricionista especializado puede asegurar que sigas un tratamiento adecuado y ajustado a tus necesidades individuales. Ya que siempre se pueden producir algunos cambios que se deberán ir readaptando durante el proceso.

Preguntas frecuentes sobre IMO

Conclusión

Pretender curar los síntomas del IMO con «San Google» no nos va a ayudar, y este proceso requiere de una dieta bien estructurada y en algunos casos, tratamiento farmacológico o probióticos. 

Hemos visto que una dieta baja en FODMAP es una herramienta útil y eficaz para reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta condición. Además, los probióticos específicos y la colaboración con profesionales de la salud pueden hacer que logremos a estar como antes, cuando comíamos de todo y todo nos sentaba bien.

 

Si te ha gustado este artículo, te invito a que leas otros relacionados que puedan ser de tu interés.

En esta entrevista que me hicieron en la radio Cadena Ser, hablo sobre qué es el SIBO y todo lo relacionado con ello, te puede ir bien para entender el contexto de la microbiota y cómo afecta tu alimentación. En cuanto hable sobre el IMO lo colgaré ;).

Cristian Fernández nutricionista en Tarragona

Hola, soy Cristian Fernández

Diplomado en Nutrición Humana y Dietética y número de colegiado CAT001921. Mi pasión por la nutrición y el estilo de vida saludable me impulsa a brindar un servicio excepcional.

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